"Es la ley misma, y la tradición del seminario que quienes participan en él aporten algo más que un esfuerzo personal: una colaboración a través de comunicaciones efectivas. La colaboración sólo puede venir de quienes están interesados del modo más directo en este trabajo (...). Me dirijo aquí a quienes forman parte del grupo de psicoanálisis que representamos (...) si no vienen aquí a fin de cuestionar toda su actividad, no veo por qué están ustedes aquí"
J. Lacan.

martes, 11 de diciembre de 2007

Una Historia -Lacano 2007-

Una de las profesiones imposibles es la de ser analista. Ser analista, tarea imposible, solitaria y agobiante si no se tiene en cuenta el que el analista, tal como lo dijera Lacan, es al menos dos: el analista de la praxis y el que reflexiona sobre ella.
La reflexión que se da de la praxis con otros analistas es el campo fértil en donde se podrán abrir nuevas interrogaciones y cuestionamientos, lugar propicio para el diálogo con colegas con una óptica diferente, sitio de encuentro, punto de reunión. El debate entre analistas constituye la fuente desde donde mana la sabiduría y al mismo tiempo la ingenuidad que se volcará en la práctica diaria.
Las instituciones así, se conforman por analistas que abrazan un mismo deseo, por analistas que se reconocen bajo un nombre y que orientan su praxis de un modo consecuente con ello.
El Seminario Freudiano Bahía Blanca, es una institución que reconoce en sus maestros y fundadores un inicio, el inicio de un marco que nos aloja como analistas, y que nos permite reconocernos en el surco abierto por Freud y continuado por Lacan.
Se espera de una institución que enseñe, se espera de ella aprender un saber. El Seminario no solamente enseño saber, sino que transmitió el deseo inicial a cada una de las generaciones que se fueron agrupando, que se fueron congregando en torno de este surco. Y en función de este deseo transmitido, que nos habita, que nos ordena, es que nos reconocemos como lacanianos.
Para quienes nos nombramos de este modo, existen dos mojones importantísimos para el encuentro entre analistas, ellos son: Convergencia, movimiento lacaniano por el psicoanálisis freudiano y la Reunión Lacanoamericana de Psicoanálisis.
Hoy, quiero compartir con ustedes una historia, que por ser historia implica un punto de vista, un recorte y una ordenación de los hechos reales y no tan reales, particular y propia. La historia de un día histórico, en mi primer “Lacano”.

Lacanoamericano Montevideo 2007.
El Lacano se materializó ante nuestros pies. Montevideo nos brindaba la oportunidad del encuentro. Analistas de lejanas latitudes, analistas vecinos, analistas conocidos y desconocidos, todos reunidos allí. El mito cobró consistencia sin perder su magia, era una experiencia inolvidable: posibilidad de diálogo, de enriquecimiento, de confrontación, de interrogación.
Mas aún, la magia no tuvo oportunidad de disiparse, porque ante nuestras sorprendidas y embriagadas orejas, se empezó a escuchar un murmullo… un rumor…: ¿Bahía Blanca próxima sede?
Idas y venidas, reuniones, llamadas a los miembros que no habían viajado, risas espontáneas, nerviosismo. La noche se extendió mas allá de lo habitual, un ligero revolotear en el estómago comenzaba a sentirse, al día siguiente se decidiría el destino del Lacano.
9 de Noviembre de 2007. La mañana comenzó por lo demás temprano, una de las personas para mi más querida dentro de esta institución, y quien acompañara mis pasos desde el inicio, presentaba su trabajo a primera hora. Los abrazos y los saludos algo nerviosos se sucedieron al borde de una escalera mecánica. Claudia Biondini hacía su presentación, y Bahía Blanca estaba allí para apoyarla, para escuchar lo que tenía que decir. Seguidamente nos mudamos de sala, y asistimos a la presentación del trabajo de María José Alvado, el cual fue sumamente conmovedor poniendo de manifiesto el deseo del analista.
La mañana continuó y a las 12:30 hs. se dio inicio a la asamblea en la que se decidiría si se daba continuidad al Lacano, y de ser así, se votaría la próxima sede.
Un auditórium desbordante de analistas, analistas de gran trayectoria, analistas reconocidos, analistas nuevos… y nosotros allí, en las primeras filas, cuasi encimados de tanta emoción.
De más está decir que se había charlado mucho y que la decisión tomada representaba el deseo de todos los miembros, pero la emoción inundo con sus alas el momento. Luciano Lucagnoli, nuestro presidente, se puso de pie ante la pregunta por las instituciones postulantes, y con voz calma y serena pronunció: Seminario Freudiano Bahía Blanca. Las palabras resonaron en la sala y en las fibras más íntimas de nuestro ser, cubriendo a nuestros ojos de un manto tenue de aguas cristalinas que se negaban a dejarse ir.
La tarde quiso continuar de un modo pautado, pero nuestra identidad se hallaba tocada, no podíamos delimitar el paso abismal que habíamos dado. Un sueño, una fantasía acarreada por años, por distintas generaciones de pronto alcanzaba un estatuto real. Seminario Freudiano Bahía Blanca se postulaba para ser sede del Lacanoamericano, era algo de ensueño.
Cuando el respingo de nuestras almas intentaba, aunque sin lograrlo sin duda, apaciguarse, subió a la escena María del Valle Castro subtitulando a su trabajo: Gesta y clínica del psicoanálisis en la ciudad de Bahía Blanca. Trabajo hecho como si hubiera sido concebido por alguna clase de premonición a medida de las circunstancias. Su lectura, y la entonación puesta palabra a palabra, la historia y el presente de una institución contada por uno de sus fundadores en una reunión lacanoamericana, terminó de inscribir nuestro nombre, y desató la infinidad de lágrimas contenidas en la mayoría de los presentes.
Sin siquiera poder recuperar el aliento, se dio inicio a la segunda asamblea.
Bahía Blanca volvía a ocupar sus filas, el corazón latía en un continuo casi ensordecedor, la piel se erizaba con cada institución que se ponía de pie a pronunciar su voto, se escuchaba: Bahía Blanca, Bahía Blanca, Bahía Blanca… y no se pudo contener nada, las lágrimas brotaban cual mar, los abrazos de felicitación se sucedían y nuestros rostros reflejaban nuestra suerte de incredulidad con una felicidad inexplicable.
Luego de unos minutos, cuando la asamblea llegaba a su fin, desde el micrófono central se escuchó: Seminario Freudiano Bahía Blanca, institución organizadora de la reunión Lacanomericana de Psicoanálisis 2009.

Bárbara Barrientos
20/11/2007

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